Como alcaldesa de Zaragoza, tengo claro que una ciudad moderna no solo se construye con obras e inversiones, sino también con convivencia, respeto y corresponsabilidad. Por eso hemos puesto en marcha el proceso para elaborar la nueva Ordenanza Municipal Cívica y de Convivencia Ciudadana, una norma necesaria para cuidar mejor nuestros espacios comunes y reforzar la vida en común.
¿Por qué Zaragoza necesita una nueva Ordenanza Cívica?
Zaragoza llevaba años con un vacío normativo tras la derogación de la Ordenanza de Protección del Espacio Urbano de 2008. La nueva ordenanza unificará en un solo texto todas las conductas relacionadas con la convivencia que hoy están dispersas en diferentes normas.
Nuestro objetivo es claro: convivencia en libertad, con respeto a los derechos de todos y con normas claras y proporcionadas.
¿Cómo pueden participar los vecinos en la nueva ordenanza?
La ordenanza nace escuchando. Hemos abierto una consulta pública durante un mes en el Portal de Transparencia, donde vecinos y entidades pueden aportar ideas antes de redactar el texto definitivo.
Preguntamos qué entendemos por convivencia, qué problemas existen y qué soluciones pueden aplicarse. Porque cuidar Zaragoza es una tarea compartida.

Invertimos más que nunca en la ciudad
Nunca antes Zaragoza había invertido tanto en la mejora del espacio urbano.
Actualmente hay más de 32 millones de euros en obras en calles, una cifra que alcanzará los 48 millones en los próximos meses.
Esta inversión histórica exige también corresponsabilidad: respetar el mobiliario urbano, mantener limpias las calles y convivir desde el respeto.
Limpieza intensiva y refuerzo policial en Delicias
La limpieza intensiva por distritos llega ahora a Delicias, con 5 equipos específicos y 15 operarios reforzando las labores habituales durante 16 jornadas.
Paralelamente, la Policía Local desarrolla una campaña especial de vigilancia para garantizar el cumplimiento de la Ordenanza de Limpieza, combinando pedagogía y sanción cuando es necesario.
Civismo, educación y futuro
La convivencia no se impone, se construye.
Esta ordenanza no es solo un conjunto de normas: es un compromiso colectivo para que Zaragoza siga siendo una ciudad cuidada, respetuosa y amable.
Seguimos trabajando para que convivir en Zaragoza sea cada día más fácil.






