Hoy hemos dado por finalizadas las obras de la segunda fase de la reforma integral de la avenida Cataluña, una transformación muy esperada por los vecinos del Rabal que, además de embellecer este entorno, resuelve por fin uno de los puntos más conflictivos para la movilidad de la ciudad.
Gracias a esta intervención, Zaragoza cuenta con una nueva rotonda bajo las vías del tren que facilita los giros y descongestiona el tráfico. Ha sido una obra técnicamente muy compleja, al tratarse de una infraestructura ferroviaria activa por la que circulan tanto trenes AVE como convencionales. No podíamos intervenir en la estructura, lo que ha obligado a rediseñar todo el entorno subterráneo, incluyendo la renovación de grandes tuberías y el desvío de acequias.

El resultado es una rotonda moderna, segura, con carriles bici en ambos sentidos, zonas verdes, arbolado y una escena urbana que aporta calidad de vida. Esta actuación completa la transformación iniciada en 2022, en la que ya convertimos tres kilómetros de carretera en una avenida pensada para el peatón, con aceras amplias, bancos y más de 70 árboles.
Zaragoza mejora
Esta segunda fase ha supuesto una inversión de 1,26 millones de euros, a los que se suman las reformas aprobadas esta semana en la calle Utrillas (724.000 euros) y la prolongación de Ibón de Astún-Francisco Rallo Lahoz (856.000 euros). Porque Zaragoza mejora con hechos, no con promesas.
Entre 2011 y 2019 se reformaron 12 calles con 14,9 millones de euros. En este mandato, hemos proyectado más de 30 reformas con una inversión que supera los 50 millones.

Este es nuestro compromiso: seguir transformando todos los barrios de Zaragoza, desde una visión de ciudad más habitable, más humana y mejor conectada.
Gracias por vuestra paciencia, por vuestra colaboración y por confiar en este proyecto de ciudad que no se detiene y la avenida Cataluña ya es una realidad.






