En estos tiempos de incertidumbre política, es una gran noticia que empresas familiares como Fersa apuesten por Zaragoza para ampliar sus instalaciones. He asistido a la inauguración de su nuevo edificio en Plaza. Es un complejo de última tecnología con una inversión de 10 millones de euros que brindará 150 nuevos puestos de trabajo a la ciudad de Zaragoza.

Fersa, en la actualidad, cuenta con seis centros de producción en España, México, China y Vietnam y es el proveedor de referencia para los principales fabricantes de automóviles y de equipos industriales en todo el mundo. Es uno de los embajadores de Zaragoza en el mundo, por lo que no puedo más que daros las gracias.

Pese a que muchos se empeñan en demonizar a las empresas, nuestro Gobierno lleva cuatro años trabajando para fortalecer el tejido empresarial de la ciudad. Parece que se olvidan de que el 70% del empleo privado de este país lo generan las empresas familiares. Sin embargo, Zaragoza se ha convertido hoy en un bastión defensivo para los empresarios que quieren asentarse y crecer en nuestra ciudad. Hemos trabajado para ofrecer una política fiscal atractiva, suelo a precio competitivo, energía renovable abundante, seguridad jurídica y consenso político que permita que el talento local se quede aquí y el talento exterior venga a Zaragoza.






