Como alcaldesa de Zaragoza, me enorgullece ver cómo los compromisos que adquirimos se convierten en realidades tangibles para los vecinos. Hoy hemos visitado la Torre de Santa Engracia en Movera, un edificio histórico que está a punto de renacer con un nuevo propósito y que pone de manifiesto que este Gobierno trabaja para todos los zaragozanos, sean del distrito o barrio rural que sean.
Un proyecto con historia y futuro
Este emblemático edificio, que forma parte del patrimonio municipal desde 1970, está siendo rehabilitado para convertirse en un moderno centro sociocultural. Con una inversión total de 1,6 millones de euros —de los cuales 1,1 millones provienen de los fondos europeos Next Generation—, la Torre será devuelta a los vecinos.

Las obras, llevadas a cabo por Piedra Casbi, están en su fase final, centradas en carpintería y pintura. Todo el proyecto sigue criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y accesibilidad, demostrando que cuidar nuestro patrimonio es también una forma de construir un futuro más verde.
Una estrategia global para Zaragoza
Este proyecto forma parte de un plan mucho más amplio de recuperación del patrimonio en todos los barrios rurales y distritos de Zaragoza. En La Cartuja Baja, Casetas o el Casco Histórico ya estamos viendo avances similares, devolviendo a los vecinos espacios históricos que durante años estuvieron olvidados.
Mi compromiso, como siempre, es trabajar desde el rigor y la excelencia. Zaragoza está cambiando. Y lo hace barrio a barrio, edificio a edificio, generando empleo, cultura y comunidad.






