Seguimos dando pasos firmes hacia una ciudad más sostenible, natural y cercana a las personas. La segunda fase del proyecto de recuperación y regeneración del río Huerva ya está en marcha, y representa una apuesta clara por mejorar nuestro entorno, nuestra salud ambiental y nuestra calidad de vida.

Este ambicioso proyecto contempla actuaciones a lo largo de dos tramos del río, con una inversión global de más de 24 millones de euros. Gracias a la colaboración entre instituciones, y a la financiación europea a través del programa NextGenerationEU, el Huerva está dejando de ser una barrera para convertirse en un espacio de encuentro, biodiversidad y disfrute para todos los zaragozanos.
En el primer tramo, entre el Puente Blasco del Cacho y la Gran Vía, se crearán nuevos parques y espacios naturales, se renovarán calles del entorno y se construirá una pasarela peatonal que mejorará la conexión entre barrios. Todo ello, con soluciones basadas en la naturaleza y con una visión integradora, donde las peticiones de vecinos y colectivos han tenido un papel protagonista.

En el segundo tramo, desde Miguel Servet hasta la desembocadura del Huerva en el Ebro, se mejorará la accesibilidad y se adaptarán las sendas para hacer del río un espacio más amable y seguro para pasear, hacer deporte o simplemente disfrutar del paisaje. También se instalarán refugios para la fauna y se potenciará la vegetación de ribera, creando un auténtico corredor verde en el corazón de la ciudad.

La transformación del río Huerva es mucho más que una obra: es una declaración de principios. Una ciudad que cuida su río es una ciudad que se cuida a sí misma. Y en Zaragoza estamos decididos a liderar ese camino.






