Hoy he estado en Valdefierro. He visto 18 pisos terminados, listos para ser habitados, en la calle Mercurio. Y he pensado en todos los jóvenes y familias de esta ciudad que llevan años preguntándose si alguna vez podrán permitirse vivir en Zaragoza. Esta noticia va por ellos.
Lo que hemos construido
El edificio de la calle Mercurio en Valdefierro no es un proyecto, ni una promesa, ni una foto de maqueta. Es un edificio terminado, con sus 18 pisos, listo para recibir a sus primeros inquilinos. Este verano arranca el proceso de adjudicación de las primeras 78 viviendas. Y antes de que acabe 2026, 384 familias zaragozanas tendrán las llaves de su nueva casa.
| INVERSIÓN TOTAL 56,3 millones € Financiados con Fondos Europeos Next Generation · 11 promociones inmobiliarias · 3 lotes |
Las 384 viviendas están distribuidas en cuatro barrios de la ciudad, con un criterio claro: que la vivienda asequible llegue a los distritos donde más se necesita, no solo al centro.
- San José: 58 viviendas en dos parcelas de la calle Miguel Servet.
- Las Fuentes: 112 pisos en el Paseo Vicente Cazcarra.
- El Rabal: 24 pisos a través de una cooperativa en el Camino Torrecillas.
- Valdefierro: 190 viviendas en las calles Mercurio, Andrómeda, Piscis, Júpêter, Osa Menor, Argos y Venus.
Los alquileres arrancan desde 414 euros mensuales. En el caso del edificio de la calle Mercurio, la horquilla de precios está entre 414 y 548 euros, en función de los metros cuadrados y de los anejos asociados. Y hay pisos adaptados para personas con movilidad reducida, así como viviendas para seis u ocho residentes, para familias numerosas.
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Viviendas de hoy, no de hace veinte años
Hay algo en estas viviendas que quiero explicar bien porque marca una diferencia real en el día a día de quien viva ahí. Están construidas bajo el estándar de consumo casi nulo, que es el máximo nivel de eficiencia energética que exige la normativa europea.
¿Qué significa esto en la práctica? Que las facturas de luz y calefacción van a ser muchísimo más bajas que en un edificio convencional. En un momento en que el coste de la energía es una de las principales preocupaciones de las familias, este detalle no es menor. Es parte de lo que hace que el alquiler de 414 euros sea realmente asequible en el conjunto.
Además, al estar enmarcadas dentro de los Fondos Next Generation, estas viviendas han seguido los criterios de sostenibilidad más exigentes. No son viviendas de emergencia. Son viviendas de calidad, modernas, para quedarse.
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Cómo se adjudican: transparencia total
Una de las cosas que más me importa de este programa es cómo se van a asignar las viviendas. El proceso será totalmente público, publicitado y en igualdad de condiciones para todos los ciudadanos. Y se ejecutará mediante sorteos públicos con certificación notarial.
No hay listas de espera opacas. No hay criterios discrecionales. No hay favoritismos. Cualquier persona que cumpla los requisitos puede presentarse. El sorteo decide. Y un notario certifica que todo ha sido correcto.
Son viviendas asequibles, no sociales. Esto significa que se adaptan al esfuerzo financiero de los hogares: la renta mensual, incluidos los gastos de comunidad, no superará el 30% de los ingresos brutos de la unidad de convivencia. Es decir, si una familia gana 2.000 euros brutos al mes, la vivienda no le costará más de 600 euros mensuales en total.
En los próximos días se lanzará la plataforma digital de la promotora para iniciar el proceso de publicidad y asignación de los primeros pisos. Os tendremos informados.
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Lo que esto representa para Zaragoza
Zaragoza lleva demasiados años arrastrando un déficit crónico de vivienda pública. No es un problema que hayamos creado nosotros. Es un problema que hemos heredado y que estamos resolviendo, con fondos europeos bien gestionados, con rigor y con voluntad política real.
Ayer mismo, el Ministerio de Vivienda nos felicitó por cómo estamos ejecutando los Fondos Next Generation. No lo digo yo. Lo dice el Ministerio. Y ese reconocimiento no es un fin en sí mismo, sino la confirmación de que el camino que hemos elegido es el correcto.
Zaragoza es hoy la cuarta ciudad de España y está creciendo a un ritmo histórico: atraemos grandes inversiones, ampliamos zonas verdes, impulsamos el comercio de proximidad. Pero todo eso pierde sentido si los jóvenes y las familias no pueden permitirse vivir aquí.
Ese es el nudo del problema. Y este programa es parte de la respuesta. No la única, pero sí una muy concreta y muy real.
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Esto es solo el primer hito.
Antes de que acabe el año, 384 familias tendrán las llaves de su casa. No es un número. Detras de cada una hay una historia, una espera, un proyecto de vida.
No vamos a detenernos. Seguimos construyendo. Para que Zaragoza sea una ciudad donde quedarse tenga sentido. Para todos.





