Como alcaldesa de Zaragoza, una de mis prioridades es continuar reduciendo la presión fiscal sobre las familias zaragozanas. Por eso, hemos aprobado una nueva modificación del Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, más conocido como Impuesto de Plusvalía, con el objetivo de ofrecer un mayor alivio económico a quienes heredan una vivienda, garaje o trastero.
¿Qué es la plusvalía municipal?
La plusvalía es un impuesto que se paga al vender, donar o heredar un inmueble. Grava el aumento del valor del suelo urbano desde el momento en que se adquiere hasta que se transmite. En el caso de una plusvalía por herencia, el impuesto lo abonan los herederos, y su cuantía depende del valor catastral del terreno y del tiempo transcurrido desde la última transmisión.
En Zaragoza llevamos varios años aplicando bonificaciones para reducir este impacto, especialmente en las transmisiones mortis causa, es decir, las herencias.
¿Qué cambia con la nueva bonificación?
Con la modificación aprobada, ampliamos las bonificaciones hasta el 95%, el máximo legal permitido, para los casos de herencias de segundas viviendas, garajes y trasteros, siempre que el valor catastral del suelo sea inferior a 200.000 euros.
Hasta ahora, esas transmisiones tenían una bonificación del 65%, por lo que la mejora supone un alivio importante para cientos de familias.
Además, para el resto de inmuebles (locales, naves u otros tipos de propiedad), la bonificación pasa del 50% al 65%, también con ese mismo límite de valor catastral.
¿Y qué ocurre con la vivienda habitual?
En Zaragoza mantenemos desde hace años una bonificación del 95% para la vivienda habitual heredada, sin límite de valor catastral. Es decir, si heredas la casa donde residía el familiar fallecido, seguirás beneficiándote del máximo descuento posible.
También se mantiene este mismo porcentaje para los inmuebles afectos a una actividad empresarial, favoreciendo la continuidad de negocios familiares y el mantenimiento del empleo.
¿Por qué hemos tomado esta decisión?
La ampliación de las bonificaciones tiene un propósito claro: seguir reduciendo la carga fiscal a las familias zaragozanas. Con esta medida, estimamos un ahorro anual de más de 1,1 millones de euros para los ciudadanos.
Nuestro objetivo es que nadie sienta que heredar una vivienda o un bien familiar se convierte en una carga económica. Heredar debe ser un acto de continuidad y de cariño, no una preocupación fiscal.
¿A quién beneficia esta medida?
Esta mejora afecta directamente a:
- Familias que hereden segundas viviendas, garajes o trasteros con un valor catastral inferior a 200.000 euros.
- Propietarios que transmitan otros tipos de inmuebles urbanos, que ahora contarán con una bonificación ampliada del 65%.
- Herederos de viviendas habituales y negocios familiares, que seguirán con el beneficio del 95%.
En definitiva, son medidas que protegen a las clases medias, a los pequeños propietarios y a quienes más esfuerzo han hecho para construir su patrimonio familiar.
Un compromiso con la estabilidad fiscal
Zaragoza se consolida así como una de las capitales españolas con menor presión fiscal, gracias a una política responsable y coherente. Hemos demostrado que es posible bajar los impuestos sin comprometer los servicios públicos y garantizando una gestión económica sólida y equilibrada.
Esta propuesta ha sido impulsada por el grupo municipal de Vox y aprobada por el Gobierno de Zaragoza, que la remitirá próximamente a la Comisión Plenaria de Hacienda y Fondos Europeos para su tramitación definitiva.
En resumen
Con esta nueva modificación:
- Segundas viviendas, garajes y trasteros: bonificación del 95%.
- Otros inmuebles urbanos: bonificación del 65%.
- Vivienda habitual y negocios familiares: bonificación del 95%, sin límite de valor.
- Límite catastral: hasta 200.000 euros para las nuevas bonificaciones.
Seguimos trabajando para que Zaragoza sea una ciudad donde heredar, emprender o vivir sea cada vez más fácil. Nuestro compromiso es claro: una fiscalidad justa, eficiente y cercana al ciudadano.






