El acceso a la vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los zaragozanos, especialmente de los jóvenes y de las familias que quieren iniciar un proyecto de vida sin verse obligados a abandonar su barrio. Desde el Ayuntamiento tenemos claro que este problema no se soluciona con discursos ni con intervenciones ideológicas, sino con gestión, realismo y decisiones valientes.
Por eso, hoy hemos presentado una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) con un objetivo muy concreto: desbloquear suelo paralizado desde hace más de dos décadas y reforzar la capacidad de construir vivienda, especialmente vivienda pública de alquiler.
Un problema arrastrado durante años
Durante años, la planificación urbanística de Zaragoza preveía miles de viviendas en los barrios rurales. Sobre el papel, existía capacidad para más de 18.000 nuevas viviendas. Sin embargo, la realidad es tozuda: ese desarrollo nunca llegó.
El motivo fue un modelo urbanístico rígido, basado en grandes actuaciones de alto coste que resultaban inviables para promotores y totalmente desconectadas de la demanda real. El resultado ha sido suelo bloqueado, oportunidades perdidas y jóvenes obligados a marcharse para poder emanciparse.

Cambiar las reglas para que la vivienda sea posible
La modificación del PGOU que impulsamos corrige ese problema de base. Apostamos por un urbanismo más flexible y realista, que permita desarrollar el suelo por fases más pequeñas, asumibles y financiables.
Dividimos grandes sectores en unidades de ejecución razonables, facilitamos que las urbanizaciones se adapten al ritmo real de la demanda y reducimos costes que estaban haciendo inviable cualquier actuación. Menos bloqueo y más ejecución.
Más vivienda pública de alquiler
Uno de los ejes centrales de esta modificación es reforzar la vivienda pública de alquiler, utilizando de forma más eficaz el suelo dotacional público y permitiendo nuevas fórmulas que aceleren su construcción.
Queremos que los jóvenes puedan acceder a una vivienda sin verse expulsados de sus barrios, y que Zaragoza siga siendo una ciudad atractiva para vivir, trabajar y formar una familia.

Gestión frente a ideología
Desde el Partido Popular tenemos una idea clara: no vamos a intervenir precios ni a aplicar recetas que han fracasado allí donde se han puesto en marcha. Intervenir el mercado solo genera más escasez y más dificultades para quienes buscan una vivienda.
Nuestra apuesta es la contraria: más suelo, más vivienda pública, más oferta y menos trabas burocráticas. Es la única forma de contener precios y dar respuestas reales.
Zaragoza vuelve a posicionarse como una ciudad pionera, capaz de afrontar los problemas con seriedad y soluciones eficaces. Cumplimos nuestros compromisos y seguimos trabajando para que formar un hogar en Zaragoza vuelva a ser una oportunidad real.






