Zaragoza es ya Ciudad Creativa de la Gastronomía por la UNESCO. Descubre por qué nuestra cocina, nuestro producto local y nuestro talento gastronómico han situado a Zaragoza en el mapa internacional.
Zaragoza vive un momento histórico. La UNESCO nos ha reconocido como Ciudad Creativa de la Gastronomía, un título que no solo distingue nuestros platos, sino la manera en la que entendemos la vida, la cultura y la identidad. Como alcaldesa, me siento profundamente orgullosa de un reconocimiento que pertenece a todo un sector que ha demostrado talento, innovación, esfuerzo y amor por esta tierra.
Nuestra ciudad es, desde hace siglos, un punto de encuentro entre culturas. Romanos, musulmanes, judíos y cristianos dejaron huella en nuestras calles, en nuestra arquitectura y también en nuestra cocina. Ese mestizaje cultural, tan característico de Zaragoza, es una de las razones por las que hoy nuestro nombre destaca en el mapa gastronómico internacional.

Una propuesta gastronómica con identidad propia
Cuando la UNESCO reconoce a una ciudad en la categoría de Gastronomía, no solo valora los platos o los productos. Valora el relato que hay detrás: la historia, la continuidad, la creatividad y el compromiso con el territorio.
Zaragoza cumple con todas estas condiciones.
Nuestra hostelería ha demostrado una capacidad enorme para transformar cada día la imagen de la ciudad. Cocineros, camareros, sumilleres, productores, artesanos del sabor y profesionales del sector han sabido conjugar tradición, producto local y creatividad contemporánea. Zaragoza no copia; Zaragoza crea.
En 1994 fuimos pioneros con uno de los primeros concursos de tapas de España. Hoy, esa cultura de la tapa forma parte de nuestra identidad y es un referente nacional. Del guirlache de raíz andalusí al chocolate del Monasterio de Piedra, nuestra historia puede saborearse en cada receta.

Denominaciones de origen y territorio: la fuerza del producto local
Nuestras Denominaciones de Origen —Calatayud, Campo de Borja, Cariñena— han situado a la garnacha en el lugar que merece. Nuestra designación como Capital Mundial de la Garnacha confirma el liderazgo que Zaragoza ejerce en el ámbito del vino, del paisaje y del enoturismo.
El producto local es la base de nuestra gastronomía: aceites, cebollas, verduras, carnes y productos agroecológicos. Cada sello de calidad lleva implícito un mensaje de sostenibilidad, excelencia y territorio.
Gastronomía y sostenibilidad: un compromiso hacia 2030
Uno de nuestros grandes objetivos es que Zaragoza sea una ciudad climáticamente neutra en 2030.
La gastronomía forma parte de esta estrategia: producción sostenible, lucha contra el desperdicio, consumo responsable, educación alimentaria y economía circular.
Ser Ciudad Creativa implica también asumir responsabilidades. Y en Zaragoza lo estamos haciendo con ambición y coherencia.
Cultura + cocina: una alianza que nos define
Nuestra gastronomía no vive aislada. Dialoga con el arte, la música, la historia y el patrimonio. La Ruta de la Tapa Mudéjar, por ejemplo, ha unido dos elementos que nos definen profundamente: la cocina y el mudéjar, Patrimonio Mundial.
Museos, festivales y espacios culturales se han convertido en escenarios donde la gastronomía forma parte del relato social de la ciudad. Zaragoza tiene una propuesta cultural y culinaria que la diferencia del resto de España y Europa.
Los próximos pasos
El reconocimiento de la UNESCO es solo el punto de partida.
Ahora nos toca desarrollar el Plan de Acción 2026, que impulsará nuevos proyectos gastronómicos, promoverá la sostenibilidad y potenciará la proyección internacional de Zaragoza.
Presentaremos esta nueva identidad gastronómica en FITUR, en congresos, en redes de ciudades, en ferias y en cada foro donde Zaragoza pueda levantar la voz.
Porque mi compromiso como alcaldesa es claro: posicionar Zaragoza y lograr que ese posicionamiento se traduzca en más empleo, más oportunidades y más prosperidad para nuestra hostelería, nuestro turismo y nuestra economía.
Zaragoza es hoy una ciudad que se saborea.
Una ciudad que se piensa, se degusta y se celebra alrededor de la mesa.






