Zaragoza continúa avanzando en su gran proyecto de naturalización urbana con el inicio de nuevas plantaciones del Bosque de los Zaragozanos en el entorno del Canal Imperial. Esta actuación supone un nuevo paso en la creación de un gran corredor verde que conecte distintos espacios naturales y mejore la calidad ambiental de la ciudad.
La intervención se desarrollará principalmente en la margen izquierda del canal, en un ámbito de unas 25 hectáreas a lo largo de 15 kilómetros, incorporando alrededor de 8.300 árboles y arbustos de especies como pinos, sabinas, carrascas, olmos y almendros.
Un corredor verde para conectar la ciudad
El objetivo de esta actuación es dar continuidad al eje verde del Canal Imperial, reforzando su papel como espacio natural y conectando zonas que hasta ahora estaban fragmentadas. Esta red verde permitirá favorecer la biodiversidad, mejorar la calidad del aire y generar nuevos espacios de bienestar para la ciudadanía.
Además, el proyecto incorpora criterios ambientales avanzados, como la plantación de variedades de olmo resistentes a la grafiosis, una enfermedad que ha afectado históricamente a estas especies en España.

Colaboración institucional para un proyecto estratégico
Estas nuevas plantaciones se desarrollan gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Zaragoza y la Confederación Hidrográfica del Ebro, que ha cedido terrenos para impulsar este proyecto. También participa ECODES, entidad especializada en sostenibilidad y acción climática.
Esta cooperación permite avanzar en un modelo de ciudad más verde y resiliente, alineado con los retos del cambio climático y la protección del entorno natural.
Más de 255.000 árboles en toda la ciudad
El Bosque de los Zaragozanos sigue creciendo y se consolida como el mayor proyecto de naturalización urbana de la ciudad. Con las plantaciones previstas para esta temporada, Zaragoza superará los 255.000 árboles y arbustos plantados, distribuidos en diferentes zonas urbanas y periurbanas.
Estas actuaciones se extienden también a otros espacios como montes, parques y áreas de expansión urbana, contribuyendo a construir una infraestructura verde continua en todo el término municipal.
Un proyecto transformador
El Bosque de los Zaragozanos no solo supone la plantación de nuevos árboles, sino una transformación profunda del entorno urbano. Recupera espacios degradados, mejora la biodiversidad y genera nuevos lugares de encuentro y disfrute para los ciudadanos.
Con este impulso, Zaragoza reafirma su compromiso con la sostenibilidad, la lucha contra el cambio climático y la mejora de la calidad de vida, consolidando un modelo de ciudad más verde, saludable y conectada con su entorno natural.






