Hay edificios que forman parte de la memoria de un barrio. La antigua Harinera de Casetas es uno de ellos.
Durante años permaneció cerrada, sin uso y esperando una oportunidad para volver a ser útil a sus vecinos. Hoy esa transformación ya está en marcha.
He visitado las obras para comprobar su evolución y puedo decir que el proyecto entra ya en una fase clave. Tras los complejos trabajos estructurales iniciales, la rehabilitación avanza con buen ritmo para que este nuevo equipamiento pueda abrir sus puertas en 2027.

Recuperamos patrimonio para ponerlo al servicio de los vecinos
Nuestra forma de entender la gestión municipal pasa por recuperar edificios emblemáticos y devolverles una utilidad real.
La antigua Harinera conservará su esencia industrial, pero se transformará en un edificio moderno, accesible, eficiente y pensado para responder a las necesidades actuales de Casetas.
La actuación supone una inversión de 2,9 millones de euros, de los que 1,5 millones proceden de fondos europeos, una financiación conseguida gracias a la calidad técnica del proyecto, situado entre los mejores de toda España.

Un nuevo espacio para la cultura, la convivencia y la participación
Cuando finalicen las obras, la Harinera ofrecerá nuevos espacios para la vida cultural y social del barrio.
Entre ellos contará con:
- Museo y espacio expositivo.
- Biblioteca.
- Salas polivalentes.
- Auditorio.
- Nuevos espacios para actividades culturales y vecinales.
Todo ello respetando el valor patrimonial del edificio e incorporando criterios de sostenibilidad, eficiencia energética y accesibilidad universal.
Una apuesta por los barrios rurales
La rehabilitación de la Harinera forma parte de una estrategia mucho más amplia: mejorar la calidad de vida en todos los barrios rurales de Zaragoza.
Queremos que vivir en Casetas, Movera, Montañana, Garrapinillos, Monzalbarba o cualquier otro barrio rural signifique disponer de equipamientos públicos de calidad y de los mismos servicios que cualquier otro vecino de Zaragoza.
Por eso este año destinaremos 1 millón de euros a nuevas inversiones en barrios rurales para seguir mejorando infraestructuras, instalaciones deportivas, alumbrado, accesibilidad y espacios públicos.

Escuchar para transformar
Cada proyecto nace de una conversación con los vecinos.
Escuchamos sus necesidades, planificamos las inversiones y las convertimos en realidades.
Eso es exactamente lo que representa la nueva Harinera de Casetas: recuperar patrimonio, generar oportunidades y seguir construyendo una Zaragoza donde todos los barrios tengan las mismas oportunidades.
Porque Zaragoza también se construye desde sus barrios rurales.






