Hoy he visitado las obras de Distrito 7 y hemos podido comprobar que la transformación de la antigua fábrica de Giesa entra ya en su recta final. En octubre, el Ayuntamiento recibirá las obras y podremos comenzar la última fase para poner en marcha uno de los proyectos estratégicos más importantes para el futuro de Zaragoza.
Donde durante años hubo una fábrica abandonada y un espacio degradado, estamos creando un nuevo polo de actividad, talento y oportunidades. Y lo hacemos con una inversión municipal de 20 millones de euros que nos permitirá reunir en un mismo lugar producción audiovisual, formación, emprendimiento y empresas del sector.
Distrito 7 nace con un objetivo muy claro: generar empleo de calidad, conseguir que nuestros jóvenes y profesionales puedan desarrollar su carrera audiovisual en Zaragoza y atraer nuevas empresas, inversiones y producciones a nuestra ciudad.
Y ya estamos dando pasos importantes para conseguirlo. Hemos adjudicado la gestión de los platós a EFD, una compañía internacional especializada en el sector audiovisual que invertirá un millón de euros en las instalaciones. Su llegada nos permitirá atraer rodajes, coproducciones y proyectos nacionales e internacionales y reforzar la posición de Zaragoza dentro de la industria audiovisual española.

Pero Distrito 7 será mucho más que unos platós. Durante septiembre avanzaremos también en la puesta en marcha de las áreas de emprendimiento, empresas y formación. Queremos construir un verdadero ecosistema en el que convivan quienes se están formando, quienes comienzan un proyecto empresarial y compañías y profesionales consolidados.
Además, este espacio será la nueva casa de la Filmoteca de Zaragoza. Estamos adecuando el gran salón de actos de la antigua fábrica y nuestra previsión es que en enero de 2027 pueda proyectarse allí la primera película, abriendo una nueva etapa cultural para este espacio y para los barrios de su entorno.
Distrito 7 representa muy bien nuestra manera de transformar Zaragoza: recuperar patrimonio industrial abandonado y darle una nueva vida capaz de generar actividad económica, empleo y oportunidades.

También es un compromiso cumplido con los vecinos. Este proyecto contó desde el principio con su participación y hoy podemos decir que aquello que nos comprometimos a hacer se está convirtiendo en una realidad.
Con Distrito 7 queremos conseguir que Zaragoza retenga su talento joven, atraiga nuevos profesionales e inversiones y genere nuevas oportunidades. Pasamos de tener una fábrica abandonada a contar con un gran polo audiovisual. Esa es la transformación de Zaragoza que estamos impulsando: recuperar, invertir y crear futuro.






