Hablar de presupuestos puede sonar lejano, pero en realidad es hablar de algo muy concreto: de cómo una ciudad decide invertir su dinero para mejorar la vida de sus vecinos. En Zaragoza, 2025 ha sido un año clave en ese sentido.
Hemos cerrado el ejercicio con un 92,46 % de ejecución presupuestaria, el dato más alto de los últimos años. Pero más allá del porcentaje, hay una cifra que explica de verdad lo que está ocurriendo en la ciudad: 120,8 millones de euros ejecutados en inversiones.
Eso no son titulares. Son obras, servicios y proyectos que ya se ven en la calle.
¿Qué significa una alta ejecución presupuestaria?
Ejecutar un presupuesto significa convertir lo que se aprueba en hechos reales. No sirve de nada anunciar grandes cifras si luego no llegan a los barrios.
En 2025, Zaragoza no solo ha aprobado uno de los mayores presupuestos de su historia, sino que lo ha ejecutado con rigor, demostrando que la planificación, el seguimiento y la estabilidad funcionan.

¿En qué ha invertido Zaragoza los 120,8 millones de euros?
Las inversiones de 2025 han tenido un objetivo claro: mejorar la ciudad y los servicios públicos.
Algunos ejemplos concretos:
- Nuevos autobuses eléctricos y bicicletas públicas eléctricas
- La regeneración del río Huerva, uno de los grandes proyectos verdes de Zaragoza
- Ayudas a la rehabilitación de vivienda
- La transformación de la antigua fábrica de Giesa en la Ciudad del Cine
- Mejoras del viario, operación asfalto y grandes ejes como la avenida de Navarra
- Equipamientos sociales y nuevos centros cívicos, como el de Hispanidad
Cada inversión responde a una idea clara: hacer una ciudad más cómoda, más sostenible y mejor para vivir.
Menos deuda, más ciudad
Uno de los datos más importantes de 2025 ha sido la reducción de los gastos financieros.
El Ayuntamiento ha logrado ahorrar 20 millones de euros en intereses de deuda, reduciendo este gasto en un 62 %.
Eso significa algo muy sencillo: menos dinero en intereses y más recursos para los vecinos.

Una forma de gobernar
Estos resultados no son casualidad. Son el reflejo de una forma de gobernar basada en el rigor financiero, el control del gasto y la prioridad de lo esencial.
Frente a otros modelos que suben impuestos y prometen sin ejecutar, en Zaragoza demostramos que cuando se gobierna con seriedad, los presupuestos se transforman en mejoras reales.
Por eso es tan importante seguir avanzando con el presupuesto de 2026. Zaragoza ha demostrado que sabe ejecutar, invertir y cumplir.
Cierre
Zaragoza no vive de anuncios. Vive de hechos.
Y los datos de 2025 lo confirman: una ciudad que ejecuta, invierte y transforma cada euro en calidad de vida.
Zaragoza avanza. Y lo hace con rigor.






