Hoy hemos vivido un día emocionante. Uno de esos días que, sin ser todavía el final de un camino, marcan el inicio real de un sueño.
Esta mañana hemos abierto por primera vez a los medios de comunicación el nuevo campo modular que se ha construido en el Parking Norte de la Expo. Será el estadio provisional del Real Zaragoza mientras duren las obras de la nueva Romareda.
Verlo de cerca, recorrer sus gradas, pisar su terreno de juego… emociona. Porque este campo no es solo una solución temporal. Es el símbolo de que Zaragoza ya ha comenzado a construir su futuro.

Un campo provisional levantado en tiempo récord
Este estadio se ha construido en los plazos previstos, y eso ya es una noticia en sí misma. Hace apenas unas semanas se firmó el acta de recepción provisional, y hoy ya se puede ver la estructura completamente terminada.
En estos días se están ultimando los trabajos que lo convertirán en una instalación plenamente operativa:
- La instalación de las torres de iluminación reutilizadas de La Romareda, que estarán listas entre el 7 y el 8 de julio.
- El videomarcador, previsto para el 13 de julio.
- La megafonía, que se activará el 15 de julio.
- Los sistemas de control de acceso homologados por LaLiga, ya en proceso de conexión.
- La lona exterior del graderío y la pavimentación de accesos, que también se finalizarán a mediados de julio.
- Y lo más importante: la conexión eléctrica que permitirá hacer pruebas coordinadas de todos estos sistemas.
Si todo avanza como está previsto, entre el 15 y el 17 de julio se firmará el acta definitiva de fin de obra. A partir de entonces, el campo estará preparado para recibir a la afición zaragocista.

La Romareda: empieza la transformación
Mientras este campo se prepara para su estreno, en el entorno de La Romareda ya ha comenzado la otra gran operación: la demolición del estadio actual.
El pasado lunes se hizo efectiva la transferencia del recinto, y ya se han iniciado los trabajos previos: vallado, retirada de asientos, banquillos y primeras medidas de seguridad.
A finales de junio comenzará el desmontaje de la cubierta, y se trabajará con varios equipos en paralelo para acortar los plazos. El calendario es claro: antes de que acabe octubre, el viejo estadio estará completamente demolido.
Y desde ahí, la ciudad verá crecer un nuevo icono: la Nueva Romareda, con una inversión de 151,3 millones de euros, que cambiará para siempre el perfil urbano de Zaragoza.

Un proyecto de ciudad
Esto va mucho más allá del fútbol.
La Romareda es un proyecto que une orgullo, economía, modernización y sentimiento. Es uno de los mayores retos urbanísticos y arquitectónicos que ha asumido Zaragoza en décadas, y lo estamos cumpliendo con planificación, transparencia y rigor.
Por eso el campo modular es tan importante. Porque muestra que no hay improvisación, que todo está pensado, previsto y coordinado. Que no hay vuelta atrás.
Una señal de que Zaragoza cumple
Siempre digo que Zaragoza es una ciudad que, cuando cree, cumple. Hoy lo hemos vuelto a demostrar.
Ver cómo avanza este campo modular y cómo comienza a vaciarse la vieja Romareda no es solo una imagen potente. Es una prueba tangible de que el gran cambio ya está aquí. Y de que lo estamos haciendo bien.
Gracias a todos los que lo hacéis posible
Quiero agradecer públicamente a todos los técnicos, operarios, ingenieros, responsables de la Sociedad La Nueva Romareda, trabajadores del Ayuntamiento y empresas implicadas. También a los medios de comunicación, que con vuestro seguimiento estáis ayudando a que este proyecto llegue a toda la ciudad.
Y, por supuesto, a la afición. A los miles de zaragocistas que esperaban este momento desde hace años. Este campo es para vosotros. Y la nueva Romareda, también.
Nos espera un futuro emocionante.
Gracias por confiar.






